domingo, 1 de febrero de 2015

Excursión a las dehesas del entorno al Embalse del Rosarito

Excursión a las dehesas del entorno del Embalse de Rosarito. 
1 de febrero del 2015.

 

Para conmemorar del Día mundial de los Humedales que se celebra todos los años el 2 de febrero, nuestro grupo local SEO-Vanellus organizó esta excursión al entorno del Embalse de Rosarito. Esta fecha conmemorativa fue tomada para recordar que en el 2 de febrero de 1971 se adoptó el convenio internacional sobre los Humedales (Ramsar), para fomentar la conservación y el uso racional de dichos ecosistemas. 

 

Los humedales son uno de los ecosistemas más productivos y una de las zonas de mayor biodiversidad biológica. Sin embargo, a lo largo de la historia estas zonas han sufrido un continuo deterioro por parte del hombre, produciéndose una continua contaminación y desecación de muchos de estos ecosistemas. Las investigaciones han demostrando que los humedales son zonas importante para la humanidad, ya que nos aportan numerosos beneficios, pues son un suministro de agua dulce, recargan los acuíferos, controlan las crecidas e inundaciones y ayudan a mitigar el cambio climático. 

 

España se unió a la convención de Ramsar en la década de los 80 y en la actualidad ya cuenta con más de 160 países. Según esta convención se considera humedales a todos los ríos, lagos, acuíferos, pantanos, marismas, pastizales húmedos, turberas, oasis, deltas, estuarios, manglares, arrecifes coralinos, e instalaciones artificiales como estanques, arrozales, embalses y salinas. En la actualidad la lista Ramsar de humedales de importancia internacional incluye a más de 1.900 lugares repartidos por todo el mundo. España cuenta con 68 humedales declarados sitios Ramsar con un total de unas 285.185 ha.

 

El objetivo de la excursión era dar a conocer la importancia de estos ecosistemas para promover un mayor respeto de estos territorios e impulsar de ese modo su conservación, así como comprobar "in situ" la gran biodiversidad de aves que albergan. 

 

La visita se centró en la ZEPA "Valle del Tiétar, embalse de Rosarito y Navalcán". Este espacio protegido se sitúa en la provincia de Toledo, colindante con las provincias de Cáceres, Ávila, Madrid y en las estribaciones de la Sierra de Gredos. La parte toledana del valle fue protegida como ZEPA en 1990 con una extensión de 53.167 ha. La parte abulense también fue declarada ZEPA "Valle del Tiétar" en el año 2000 con una extensión de 63.377 ha.


Después de recoger a parte de los monitores y participantes en Loranca (Fuenlabrada), salimos a las 7:35 hacia Aluche para ir a buscar al resto de los asistentes a la excursión e iniciar nuestro camino hacia el pantano de Rosalito. A lo largo del camino por la autovía de Extremadura (N-V) observamos a distintos ejemplares de milano real (Milvus milvus) que merodeaban la autovía para alimentarse de los pequeños animales que mueren atropellados. Acción peligrosa que realizan estas aves, pues en ocasionas por tratar de recuperar un animal muerto, ellos mismos son víctimas de los coches. También vimos la silueta rechoncha de algún que otro busardo ratonero (Buteo buteo), que se sitúan en los postes cercanos a la carretera. En este caso, estas rapaces depredan sobre los abundantes conejos que proliferan en los márgenes de la carretera, ya que en estas zonas estos roedores están a salvo de la presión cinegética de los cazadores.

 

A las 9.45 llegamos al área de servicio Saras en Oropesa, donde dispusimos de tiempo para tomar café e ir a los servicios. A las 10:17 proseguimos nuestro camino hacia el pueblo las Ventas de San Julián. Este pequeño pueblo de unos 258 habitantes recibe el nombre de las "Ventas" por los establecimientos del mismo nombre que se levantaron en el lugar para hospedar a caminantes y pastores. Y el término de "San Julián" lo toma del Santo patrón del municipio. Una vez pasado el pueblo el autobús giró a la derecha para coger un camino que se adentra en la zona conocida como el Arenal. En los campos de labor de la entrada del camino pudimos observan bandos de avefrías (Vanellus vanellus). A continuación, una vez pasado el arroyo de San Julián empezamos a divisar Grullas (Grus grus). A la izquierda contemplamos algunos grupos familiares de tres o cuatro individuos entre las encinas y a la derecha en un gran campo de cultivo se atisbó un gran bando de estas esbeltas aves, que con el paso del autobús levantaron el vuelo. Momento que algunos aprovecharon para realizar fotografías desde el interior del autocar de tan digno espectáculo.

 

 
Grullas (Grus grus)

 

Grulla adulta y joven

 

Grullas en vuelo
  

Prosegimos el camino y llegamos a la laguna estacional del Herrero. Esta laguna de poca profundidad se rellena con el agua de lluvia. En dicha laguna hallamos un número importantes de cigüeña blanca (Ciconia ciconia) y algunos ejemplares de grullas. La mayor parte de las cigüeñas alzaron el vuelo con el paso del autobús, mientras que las pocas grullas aguantaron un poco más. 

 


Cigüeña blanca (Ciconia ciconia) en la laguna del Herrero


Grullas en la laguna del Herrero

 

También divisamos algunos ejemplares de ánade real (Anas platyrhychos) y alguna que otra gaviota sombría (Larus fuscus). En sus orillas también se observaron pequeños grupos de avefrías. Tras avanzar un poco y dejar atrás la laguna, bajamos del autocar y cuidadosamente regresamos para ver las aves que habían quedado en la laguna con nuestros prismáticos y telescopios.

 

 
Observando aves en la laguna del Herrero
  

Después, proseguimos el camino a pie, pasamos el arroyo del Maíllo y observamos más grupos de grullas entre las encinas y alcornoques, así como un grupo de rabilargos (Cyanopica cyanus) y algún ejemplar de petirrojo (Erithacus rubecula). Continuamos hasta el arroyo Viejo de Alcañizo, en donde nos estaba esperando el autobús y aprovechamos para ver desde el puente un verdecillo (Serinus serinus) y un ejemplar de lavandera blanca (Motacilla alba), así como las aguas cristalinas del arroyo.

 

 
Puente sobre el Arroyo Viejo de Alcañizo

 

De nuevo en el autobús, regresamos a la carretera y al recorrer de nuevo el camino observamos que las grullas habían vuelto al campo de labor, que ahora quedaba a la izquierda y una vez más comenzaron a volar a medida que nos aproximábamos. 

 

Volvimos al área de servicio y tomamos el desvío hacia Candeleda para dirigirnos al pantano del Rincón que represa las aguas del arroyo el Local antes de desembocar en el río Tiétar. Los monitores llamaron nuestra atención, ya que existía la posibilidad de ver en dicho trayecto al elanio azul (Elanus caeruleus). De modo que todos atentos a los postes y encinas cercanos a la carretera y efectivamente, la silueta blanca y gris del elanio azul se desplazó hasta una encina, momento en que se dejó de ver. Sólo unos cuantos privilegiados pudieron observar a esta peculiar ave. En este mismo trayecto en los arroyos contemplamos una garza real (Ardea cinerea) y varios ejemplares de garceta grande (Ardea alba).

 

Llegamos hasta las inmediaciones del embalse del Rincón. Desde donde se divisa de una manera más cercana la impresionante Sierra de Gredos. 


Vistas de la Sierra de Gredos desde el inicio del camino que nos lleva al embalse del Rincón

 

Nos bajamos del autobús y contemplamos los campos cercanos. Allí, divisamos avefrías, un grupo de grullas y un ratonero que estaba montando guardia sobre los tubos de los aspersores de riego.

 

 
Inicio del camino de acceso al embalse del Rincón

 

Después, continuamos el camino hacia el embalse observando un macho de tarabilla común (Saxicola torquatus) sobre los postes de la valla que limitaban el camino. Cuando llegamos, nos llevamos la grata sorpresa de encontrar un ejemplar de cigüeña negra (Ciconia nigra), que se fue alejando lentamente andando y aunque estaba un poco lejos para los objetivos de los aficinados a la fotografía, se pudo observar muy bien con los telescopios. En el embalse además contemplamos; ánades reales, pato cuchara (Anas clypeata), ánade friso (Anas strepera), gaviota sombría y reidora (Chroicocephalus ridibundus), y cormorán grande (Phalacrocorax carbo).

 

Observando a la cigüeña negra

En los prados cercanos, además de pastar el ganado, un ejemplar de zorzal charlo (Turdus viscivorus) buscaba invertebrados entre las hierbas. 

 

 
Ganado pastando en los prados cercanos al embalse


Ejemplar de Zorzal charlo

 

A las 14.10 abandonamos este paraje para ir a Madrigal de la Vera, al área recreativa del río Alardos. Allí comimos tranquilamente en el exterior de un bar, disponiendo de sus instalaciones a cambio de comprar las bebidas en su establecimiento.  

 

 

Garganta de río Alardos

Después de comer, y con total libertad para los asistentes, nos desperdigamos por los márgenes del río Alardos para ir observando aves.  Advertimos la presencia de un macho de colirrojo tizón (Phoenicurus ochruros) y lavandera cascadeña (Motacilla cinerea) que revoloteaban de roca en roca capturando pequeños insectos. También entre los árboles de la ribera del río pudimos hallar mosquiteros sp., mirlos comunes (Turdus merula) y petirrojos.



Macho de Colirrojo tizón
 
Lavandera cascadeña 

Vistas desde el río Alardos

Fue muy buscado por todos los asistente a la excursión, el mirlo acuático (Cinclus cinclus). Se dejó ver en distintos tramos del río. Se desplazaba río arriba y río abajo. De manera que casi todos pudimos observarlo e incluyo fotografiarlo.



Mirlo acuático


Mirlo acuático

Mirlo acuático

A las 17:30 regresamos a las Ventas de San Julián y nos dirigimos a final del pueblo con el objetivo de ver pasar a las grullas, que se dirigen al pantano de Rosarito para dormir después de una larga jornada de campeo. Mientras esperamos, en los campos cercanos divisamos trigueros (Melania calandra) y cogujada común (Galerida cristata). La tarde llegaba a su fin, pero las grullas no hacían acto de presencia. Así que después de disfrutar de una bonita puesta de sol, decidimos regresar al autobús e iniciar nuestro viaje a Madrid. Antes de subir al autocar algunos hablamos con un vecino del municipio y nos informó que cuando sopla un fuerte viento, cosa que había hecho este día, las grullas se van a la otra parte del valle. De manera que regresan al pantano sin pasar por el pueblo. Una última parada, para tomar el café correspondiente y satisfacer las necesidades fisiológicas, y las 19:15 marcó la vuelta hacia Madrid.

 

 

Fotografía de todos los participantes de esta excursión

 
Esperando a las grullas en las Ventas de San Julián

 

Crónica realizada por Miguel Ángel Díaz.


Hasta la próxima excursión.

consultar su blog.


Estas fotografías están protegidas por derecho de autor. No se permite el uso comercial de la obra original. Ni generar obras derivadas.

lunes, 8 de diciembre de 2014

Excursión a Santa Pola y alrededores

Excursión a Santa Pola y alrededores. 
5, 6, 7 y 8 de diciembre del 2014.

Excursión interna de los miembros del grupo SEO-Vanellus.


5 de diciembre.

 

Viajamos en dos coches. En el primero salimos Agustín, Cipri y yo el día 5, alrededor de las 4 de la tarde. Al día siguiente, sobre las 3:30 de la madrugada, José Luis fue recogiendo a Gerardo, Miguel Ángel y Luis.


Nosotros tres, después de dejar los bártulos en nuestras habitaciones del hostal, que nos había reservado José Luis, dimos una vuelta por Santa Pola para ver dónde cenar. Elegimos un restaurante cerca del hostal, donde nos pusieron pescado frito, pulpo a la plancha, berejenas con miel y unos dulces de postres.  

 


6 de diciembre.

 

Al salir de Santa Pola se pasa por varias rotondas. A una de ellas, algo elevada sobre el asfalto, se había encaramado un coche rojo, que arrancó de cuajo una de las palmeras y el vehículo terminó ladeado.


- ¿A qué velocidad iría el fulano para subirse a una rotonda que está tan alta? -dijo Cipri.


De tanto que le había impresionado, Después, cada vez que pasábamos por ahí, repetía el mismo comentario.


Nos reunimos con el segundo grupo a las 8:30 de la mañana en San Felipe Neri, pueblecito del municipio de Crevillente, fundado por Felipe V a petición del cardenal Belluga. Tiene una iglesia del mismo nombre que el pueblo y, alrededor, huertas. El sol iba subiendo por el horizonte y los frutos de las palmeras se tornaron más brillantes y más anaranjados. Nuestros compañeros habían hecho un buen viaje y nos dirigimos hacia el Parc Natural El Fondo = Parque Natural El Hondo.

 

 
Palmera datilera (Phoenix dactylifera)

 

Este Parque cuenta con 2.387 hectáreas de extensión. Es de gran importancia tanto por su valor ecológico como agrícola, cinegético y piscícola, pues contiene embalses que proceden de río Segura y saladares.


Entramos por la puerta norte. Por esta puerta sólo se accede si antes lo has solicitado. Las visitas se hacen los sábados de 9 a 12. Las demás entradas del Parque son libres y no se rigen por esos requisitos.



Parque Natural el Hondo

El sol inducía a engaño, ya que el viento soplaba en los observatorios, sobre todo en aquellos que eran torres. Vimos zampullín común (Trachybaptus ruficollis), pato colorado (Netta rufina), águila pescadora (Pandion haliaetus), pato cuchara (Anas clypeata), un aguilucho lagunero (Circus auruginosus) que atacaba a unos calamones (Porphyrio porphyrio). También avistamos el correlimos tridáctilo (Calidris alba), la malvasía cabeciblanca (Oxyra leucocephala), garcilla bueyera (Bubulcus ibis), garceta común (Egretta garzetta) y abundantes aviones roqueros (Ptyonoprogne rupestris), que no faltaron los tres días. 

 

En general, por las orillas de las lagunas que visitamos durante la excursión abundaban los altos carrizos y los eucaliptos. Cuando cerraron, nos dirigimos en los coches al Centro de Interpretación, en la parte oeste del Parque. Por esta zona observamos una bandada de morito común (Plegadis falcinellus), cigüeñuelas (Himantopus mimantopus), focha moruna (Fulica cristata), polla de agua (Gallinula chloropus), garza real (Ardea cinerea) y de nuevo el calamón.

 

 

Bando de Moritos sobrevolando el Parque Natural del Hondo

   

Al lado del Centro de Interpretación había un merendero, donde comimos nuestros bocadillos. Volvimos a San Felipe Neri a tomar el café. Para aprovechar las horas de luz que quedaban nos fuimos en coche a la puerta sur del Parque. Allí vimos tarros blanco (Tardona tadorna), una colonia de flamencos (Phoenicopterus roseus), avocetas (Recurvirostra avosetta), avefría europea (Vanellus vanellus), nuestra insignia de Grupo local de la SEO, busardo ratonero (Buteo buteo) y un buitrón (Cisticola juncidis) huidizo que logró fotografiar Cipri.

 

 

Flamencos (Phoenicopterus roseus)

 

Con la luna llena en el cielo, dimos un paseo por el pueblo. Junto a la puerta del castillo habían instalado un belén peculiar: las siluetas de las figuras estaban construidas con un armazón y lucecitas eléctricas de colores. Dentro, se vendían productos en los puestos de un mercadillo artesanal muy concurrido. Tomamos unas cervezas y para cenar picoteamos en el bar que una chica por la calle nos había recomendado. José Luis se puso muy contento porque, en la época que vivió en Santa Pola, cenaba muy a menudo en este lugar; de nombre Zero, pero cuando en otras ocasiones quiso volver no lograba encontrarlo. 

 

 

7 de diciembre.


Todos los días desayunábamos en una cafetería-churrería cercana al puerto.

"¿A qué velocidad iría el fulano para subirse a una rotonda que está tan alta?" -dijo Cipri.

 

El plan era visitar Clot de Galvany, el Parque Natural de las Salinas de Santa Pola y el de Las Matas-Torrevieja. 

 

 

El paraje Natural Municipal de Clot de Galvany

 

Recorrimos en coche la urbanización de chalets Gran Alacant para acceder al paraje que, por esta parte, es una hondanada amplia, rodeada de viviendas. El lugar se incluyó en el Catálogo de Zonas Húmedas del Consejo de la Generalitat Valenciana el 10 de septiembre de 2002. Años después, el 1 de enero de 2005, lo declararon Paraje Natural Municipal.  


Grandes algarrobos con sus frutos llamaron nuestra atención, aunque tambíen los había pequeños, de repoblación. Algunos salados negros (Salsola oppositifolia) estaban en flor, otros conservaban las flores secas de hacia un año.

 

 

Salado negro (Salsola oppositifolia)

 

Vimos cigüeñuelas, porrón europeo (Aythya ferina) y a un pato cuchara que giraba sobre sí, con el pico dentro del agua para mover la tierra y sacar la comida. Fuera del agua, el sol hacía que una cerceta común (Anas crecca) le brillase el espejuelo verde con intensidad.

 

 
Macho y hembra de cerceta común

 

Había gente paseando o corriendo. Avanzamos y junto a un búnker, observamos a los alcaravanes (Burhinus oedicnemus) moverse entre el matorral. Cerca, en un árbol, un mochuelo europeo (Athene noctua), que nos daba la espalda, de vez en cuando, nos maravillaba con su giro de cabeza.

 


Observatorio situado al lado del búnker

Parque Natural de Las salinas de Santa Pola

 

Aparcamos no lejos de la Torre vigía Tamarit, conocida también por Torre de la Albufera o de las Salinas. Felipe II mandó construir las torres vigías con el fin de vigilar las naves que se acercaran al litoral, pero esta sirvió para comunicarse con las torres del campo de Elche. Pudimos ver gaviota picofina (Chroicocephalus geneis), charrán patinegro (Thalasseus sandvicensis) y gaviota patiamarilla (Larus michahellis), además de garcetas, cormoranes, flamencos y águila pescadora. 


 

Torre vigía Tamarit (Santa Pola)

 
Charrán patinegro (Thalasseus sandvicensis)

 

Nos marchamos en coche hasta las dunas de la playa del Pinet. A la derecha el Mediterráneo y a la izquierda lagunas. Alrededor pinos carrasco, piñoneros, eucaliptos, sosa alacranera (Sacocornia fruticosa), juncos churreros (Scirpus holoschoenus), salado negro (Salsola oppositifolia), etc. 

 

 
Salina de Santa Pola. Aquí José Luis dijo; "Allí hay sal para rellenar unos cuantos saleros"

 

Desde los miradores observamos cigüeñuelas, chorlito gris (Pluvialis squatarola), archibebe común (Tringa totanus), tarro blanco y gaviotas de Audouin (Larus audouinii). Algunos niños que iban con sus padres se entusiasmaban al ver tan de cerca las aves cuando les dejábamos usar nuestros telescopios. Agustín y yo nos despistamos del resto. Creí que habían elegido un camino, cuando tomaron el contrario. Aun con prisas y calor, contemplamos dos tarabillas (Saxicola torquatus) posadas en el pasamanos de las pasarelas. 

 

 

Observatorio salina de Santa Pola


Parque Natural Las Matas-Torrevieja.

 

Nos entretuvimos viendo y fotografiando a las ardillas que se nos acercaban o subían los troncos. Por fin llegamos al merendero para comer.

 

 

Ardilla roja o común (Sciurus vulgaris)

 

En los miradores soplaba bastante viento, pero tuvimos la suerte de ver al vuelvepiedras común (Arenaria interpres) y al correlimos tridáctilo, zampullín cuellinegro (Podiceps nigricollis), chorlito gris y chorlitejo patinegro (Charandrius alexandrinus), con su collar negro sin cerrar.

 

Por la noche volvimos a pasear por Santa Pola. Llegamos a la plaza Glorieta, donde algunos aprovecharon para comprar en una farmacia, tan abarrotada, que había que sacar número según necesitaras medicamentos con receta de la Seguridad Social, otras recetas, productos dermatológicos, etc. Mientras, el resto esperabamos charlando o jugando al balón con los niños. Entramos de nuevo en el mercadillo del castillo, menos lleno esta vez y unos cuantos nos dimos el capricho de comprar en varios puestos. Para terminar la jornada cenamos en el Zero. 

 

 

8 de diciembre.

 

El viento había amainado y el sol relucía como los días anteriores. Cipri no comentó lo del accidente cuando nos dirigíamos a la Torre de Tamarit. Vimos volar a espátulas (Platalea leucorodia) y a vuelvepiedras. También se dejó ver el zampullín cuellinegro.

 

 

Paraje Natural Municipal Laguna de Lo Monte.

 

Está situado al norte de Pilar de la Horadada, en el bajo Segura. José Luis y Gerardo dudaban sobre si las lagunas eran de invierno o de verano, ya que sólo alcanzamos a ver garza real, cormoranes (Phalacrocorax carbo), zampullín chico y focha común (Fulica atra). Alrededor del Paraje había campos de brócoli y de palmeras.

 

 

Parque Regional Salinas de San Pedro del Pinatar (Murcia).

 

Dejamos los coches en el aparcamiento de Coterillo. 

 

Observamos un grupo de chorlitejo grande (Chradrius hiaticula), chorlitejo patinegro, correlimos menudo y andarríos grande (Tringa ochropus). Un matrimonio se nos acercó y agradeció mucho que les invitáramos a mirar por los telescopios. Además, vimos cigüeñuelas y tarabillas europea.

 

La chica del Centro de Visitantes de Las Salinas nos aconsejó sitios donde ver aves. Debajo del alero del Centro fotografiamos un nido de golondrina dáurica y, después de seguir con la vista a una curruca capirotada (Sylvia atricapilla), se dejó retratar al posarse unos minutos en lo alto de un taray del jardín.  

 

En Lo Pagán, junto a un canal paralelo al Molino de Quintín, una garceta observaba un banco de peces que tomaban el sol muy cerca de la superficie del agua sucia. Anduvimos por el paseo construido entre la playa de la Mota y Las Salinas. Por el lado de la playa, un vuelvepiedras ejecutaba la acción que sugiere su nombre para picotear la comida pegada. 

 

Vuelvepiedras (Arenaria interpres)

 

Del lado de las charcas de Las Salinas, nos entretuvimos viendo avocetas, archibebe común (Tringa totanus), claro (Tringa nebularia) y oscuro (Tringa erythropus); otro vuelvepiedras, pero este con plumaje de verano, zampullín cuellinegro y gaviota picofina.

 

Pensábamos haber caminado hasta Las Encarrizadas, pero el tiempo apremiaba, por lo que decidimos regresar a Madrid. Luis y yo nos entretuvimos con un mosquitero muy huidizo.

 

Unos propusieron comer una paella en Calasparra, otros eran partidarios de comer en el campo y seguir mirando pájaros. El paisaje hasta Calasparra era de montes arbolados y campos de cultivos. La paella, magnífica. 

 

El otro grupo comió en un área de servicio y continuó el camino hasta la Reserva natural de la laguna de El Hito, situada entre los términos municipales de Montalbo y el Hito en Castilla-La Mancha. Es una laguna estacionaria, con un cierto carácter salino. Allí pudieron observar un gran número de grullas (Grus grus) y distintas especies de anátidas.  

 

 

Bando de anátidas sobrevolando la laguna de El Hito.

 

Cuando llegamos a Madrid una luna dorada salia por el horizonte.

 

 

Agradecimientos.

 

Muchas gracias a José Luis por lo bien que organizó la excursión y el conocimiento que tiene de los lugares que visitamos. Muchas gracias a cada uno de los que hicieron el viaje por lo agradable y fructífero que resultó todo. 




Crónica realizada por Antonia Galán.


Hasta la próxima excursión.

consultar su blog.


Estas fotografías están protegidas por derecho de autor. No se permite el uso comercial de la obra original. Ni generar obras derivadas.

jueves, 4 de diciembre de 2014

Autor: Cipri Blanco . Exposición fotográfica SEO-Vanellus 2014

Exposición fotográfica SEO-Vanellus 2014
Autor: Cipri blanco


"Cormorán". Cámara Nikon D7100, Objetivo 70/300 Nikon, Diafragma f11, Tiempo de exposición 1/150 s, ISO 640, Distancia focal 300 mm

"Garceta en el Hondo". Cámara Nikon D7100, Objetivo 150-600 Tamron, Diafragma f11, Tiempo de exposición 1/350 s, ISO 400, Distancia focal 600 mm

"Enseñando al niño". Cámara Nikon D7100, Objetivo 70/300 Nikon, Diafragma f11, Tiempo de exposición 1/400 s, ISO 640, Distancia focal 300 mm

"Hay algo más bonito que el verde del azulón". Cámara Nikon D7100, Objetivo 70/300 Nikon, Diafragma f9, Tiempo de exposición 1/800 s, ISO 640, Distancia focal 300 mm

"Guarro para comer". Cámara Nikon D7100, Objetivo 70/300 Nikon, Diafragma f, Tiempo de exposición 1/ s, ISO , Distancia focal 300 mm

"Zorro". Cámara Nikon D7100, Objetivo 70/300 Nikon, Diafragma f, Tiempo de exposición 1/ s, ISO , Distancia focal 300 mm

consultar su blog.


Estas fotografías están protegidas por derecho de autor. No se permite el uso comercial de la obra original. Ni generar obras derivadas.






 

martes, 18 de noviembre de 2014

Autor: Miguel Ángel Díaz. Exposición fotográfica SEO-Vanellus 2014

Exposición fotográfica SEO-Vanellus 2014
Autor: Miguel Ángel Díaz


Ruiseñor común (Luscinia megarhynchos). Cámara Canon EOS 60D, Objetivo 100-400 Canon, Diafragma f5.6, Tiempo de exposición 1/1250 s, ISO 500, Distancia focal 300 mm

Bigotudo (Panurus biarmicus). Cámara Canon EOS 60D, Objetivo 100-400 Canon, Diafragma f8, Tiempo de exposición 1/1250 s, ISO 500, Distancia focal 400 mm

Chorlitejo chico (Charidrius dubius). Cámara Canon EOS 60D, Objetivo 100-400 Canon, Diafragma f8, Tiempo de exposición 1/1250 s, ISO 500, Distancia focal 400 mm

Petirrojo (Erithacus rubecula). Cámara Canon EOS 60D, Objetivo 100-400 Canon, Diafragma f7.1, Tiempo de exposición 1/1250 s, ISO 500, Distancia focal 375 mm

Curruca cabecinegra (Sylvia melanocephala). Cámara Canon EOS 60D, Objetivo 100-400 Canon, Diafragma f5.6, Tiempo de exposición 1/1250 s, ISO 500, Distancia focal 400 mm

Lagartija ibérica (Podarcis hispanica). Cámara Canon EOS 60D, Objetivo 100-400 Canon, Diafragma f13, Tiempo de exposición 1/500 s, ISO 500, Distancia focal 300 mm


consultar su blog.


Estas fotografías están protegidas por derecho de autor. No se permite el uso comercial de la obra original. Ni generar obras derivadas.






 

viernes, 14 de noviembre de 2014

Autor: Luis Olivar Vara. Exposición fotográfica SEO-Vanelus 2014

Exposición fotográfica SEO-Vanellus 2014
Autor; Luis Olivar Vara


Cámara Nikon 7100, Diafragma f8, Tiempo de exposición 1/320 s, ISO 200, Distancia focal 500 mm
 
Camara Nikon 7100, Diafragma f8, Tiempo de exposición 1/1600 s, ISO 800, Distancia focal 600 mm

Cámara Nikon 7100, Diafragma f8, Tiempo de exposición 1/820 s, ISO 400, Distancia focal 400 mm
 
Cámara Nikon 7100, Diafragma f8, Tiempo de exposición 1/400 s, ISO 400, Distancia focal 600 mm

Cámara Nikon 7100, Diafragma f8, Tiempo de exposición 1/800 s, ISO 400, Distancia focal 450 mm

Cámara Nikon 7100, Diafragma f8, Tiempo de exposición 1/160 s, ISO 800, Distancia focal 500 m


consultar su blog.


Estas fotografías están protegidas por derecho de autor. No se permite el uso comercial de la obra original. Ni generar obras derivadas.